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Río Grande.- Luego de pasar por la provincia y reunirse con el sector que lidera Manuel Raimbault, la senadora María Rosa Díaz volvió a los medios con severas críticas al partido del gobierno, que los dejó excluidos. También cuestionó la política de hidrocarburos, con un cambio del discurso que habían sostenido durante la campaña, y reveló que ni ella ni el senador José Martínez han podido participar de las negociaciones que lleva adelante la secretaría a cargo de Eduardo D’Andrea.
Calificó de ‘arteras’ las maniobras realizadas por el concejal Gustavo Longhi para librarse de la oposición interna que tuvieron en el ARI, y adjudicó el mismo peso de la responsabilidad sobre Ríos, al señalar que “sería subestimar la inteligencia de la gobernadora pensar que ella no ha sido parte de esta decisión”.
“Cuando hay situaciones arteras de los compañeros, eso es lo que duele”, expresó por FM Del Sur, y sostuvo que “si estamos hablando de un partido democrático, debería haberse llamado a todos los afiliados del partido y debatir ahí cuál iba a ser el futuro rumbo”, confesando su “malestar” porque “uno en vez de ser un sujeto parte de una construcción se termina convirtiendo en un objeto”.
Según Díaz no hubo siquiera un llamado ni posibilidad de discutir este tema con la gobernadora, a quien hizo tan responsable como su esposo del accionar: “Sería subestimar la inteligencia de la gobernadora pensar que ella no ha sido parte de esta decisión. Por lo tanto, esto de que ella permanece impoluta sin tomar partido por ningún sector, en política no ocurre”.
Criticó la decisión “unilateral” y, con decepción, señaló que “si uno recibe esto de los amigos, qué puede esperar de los enemigos”.
“A veces pienso que es torpeza política y en realidad creo que es mezquindad política”, dijo, encontrando como única explicación que con esta acción el sector de Ríos “en el fondo se sacó de encima este tema de tener que discutir cargos con nosotros. Tengo que ser mala y pensar esto, porque si no, no le encuentro otra explicación. Me parece que no hemos tenido diferencias tan terribles”.
“Fieles” y desplazados
La senadora destacó la fidelidad con la que se habían manejado junto a su par José Martínez, a pesar de no compartir algunas decisiones que tuvieron que acompañar, e incluyó a los cuatro legisladores oficialistas que todavía no se han reacomodado en una nueva fuerza política.
“Nosotros hemos sido muy fieles en el Senado con el senador Martínez y creo que los legisladores también han sido muy fieles en la provincia. Cuando el gobierno ha estado en situaciones muy críticas, muy duras, nosotros hemos sido los principales contenedores y, aún no coincidiendo en muchas decisiones, las hemos bancado a muerte. Todo lo que hemos peleado en Nación ha sido mucho y en las peores épocas de gobierno”, aseguró.
También dio cuenta de las gestiones para sostener al gobierno y hasta para lograr que la Presidenta incidiera sobre la oposición de la provincia, a fin de que acompañaran algunas leyes. “Yo creo que lo que nos favoreció al senador Martínez y a mí fue que el gobierno (nacional) en algunas cuestiones políticas profundizó medidas y nosotros compartimos esa profundización. Tenemos un reconocimiento desde lo honesto que somos, dicho por altos funcionarios del gobierno nacional, en el sentido de que siempre hemos pedido cosas para la provincia y no para nosotros”.
“Por ejemplo, es muy difícil gobernar sin un presupuesto y pasaron dos años hasta que la oposición se dignó a votar uno”, dijo, pasando a detallar su rol hasta ahora: “Nosotros establecíamos negociaciones y vínculos (con Nación), y decíamos que, si institucionalmente tenemos un vínculo de respeto y ustedes responden a nuestras necesidades y nosotros respondemos a las de ustedes, quisiéramos ser un espejo. Así como nosotros acompañamos el proyecto nacional, queremos el acompañamiento mínimo por lo menos para poner en debate temas en la Legislatura”.
No obstante reconoció que algunas gestiones fueron infructuosas porque “la verdad en esta Legislatura no se han podido poner ni en debate algunos temas, que están cajoneados”, atribuyendo en parte esta situación a las “mañas” de algunos legisladores: “Hay muchas mañas de los legisladores que no se han desterrado, que nadie dice con todas las palabras y todas las conocemos. Me parece que no prospere el trabajo en algunos, tiene que ver con algunos síndromes de abstinencia de algunas cuestiones”, deslizó, dando lugar a una interpretación no tan libre y de naturaleza económica.
También dio fe de que existió el pedido de intervención a la Presidenta, luego de las declaraciones de Ríos sobre maniobras golpistas de parte de referentes del PJ, como también del “constante llamado del gobierno nacional para que acompañen algunas políticas”.
Hidrocarburos a puertas cerradas
La senadora expuso notables diferencias con el gobierno en materia del manejo de hidrocarburos, aún cuando el sector de Raimbault acompañó el convenio chino. Explicó que “los legisladores del ARI votaron para bancar una decisión del Poder Ejecutivo provincial. Por supuesto que nosotros hubiéramos avanzado de otra forma, con RENASE, una sociedad del estado, y de hecho el legislador Raimbault después presentó el proyecto. Ahí hemos tenido diferencias de criterio, lo que no quiere decir que hayamos avalado negociados ni cosas turbias. Seguramente hubiéramos trabajado de otra forma el tema de hidrocarburos, pero nosotros somos Legislativo, no Ejecutivo y esta son decisiones del Poder Ejecutivo”.
Asimismo, dio cuenta de la imposibilidad de participar por un manejo cerrado del gobierno: “Siempre ha sido un tema muy caro a nuestros intereses y creíamos que lo íbamos a poder gestionar de una manera más participativa, con fuerte presencia de todos los sectores, consultas populares y todo eso. Eso se fue dejando de lado, y cuando empezamos a ejercer nuestro cargo con el senador Martínez quisimos participar realmente, pero la verdad hubo siempre de parte de la Secretaría de Hidrocarburos un celo tal de no escuchar al senador Martínez en el tema de hidrocarburos, cuando había sido su tema toda la vida”.
Según Díaz ni siquiera han podido preguntar demasiado: “La verdad cuando preguntábamos mucho generábamos como una desconfianza y me parece absolutamente inmerecida”.
“Me hubiera gustado que el senador Martínez tuviera una injerencia mayor, porque en realidad no tuvo ninguna. Esto lo están abordando en un ámbito muy cerrado y acotado, donde está el secretario D’Andrea y algunas personas de la Casa Tierra del Fuego. Ni el senador Martínez ni yo hemos pedido tener injerencia en este tema, así que yo no me voy a hacer cargo de lo que a mí no me permitieron participar”, enfatizó.
Pese a estas diferencias, dijo que “frente a las alternativas que hay en la provincia, no me queda dudas de que voy a seguir apoyando a Fabiana Ríos. No veo otra propuesta seria para el bienestar de la provincia. Yo valoro la gestión, digo en lo que no estoy de acuerdo, en lo que no pude participar y frente las alternativas que se van visualizando digo que merece ir por la reelección”.
Justificó la deficiencia del gobierno en que “los primeros dos años fueron muy difíciles” y opinó que “hubo una actitud más de destituir al gobierno que de bancarlo. Los sectores gremiales nos dieron muy poco changüí para que nos acomodáramos un poco y después viéramos como seguíamos. Me parece que nos faltó tiempo y nos va a faltar tiempo para discutir otras cosas”, anticipó.
Seguridad: no a la ‘mano dura’
Por otra parte la senadora se expresó en torno al tema seguridad en la provincia y dijo que “echarle la culpa a Aramburu de todo lo que pasa en la provincia es como mucho. Puede ser que al ministro le esté faltando algún tipo de reacción más rápida”, concedió, pero subrayó que “lo que está pasando es consecuencia de no políticas de gobiernos anteriores. Por ahí habrá que revisar alguna legislación o cumplir la legislación vigente y revisar qué está haciendo la justicia con algunos temas”.
Dando una postura personal, dijo que “nunca voy a estar de acuerdo ni con la represión ni con la mano dura” y hasta instó a comprender el aumento de la delincuencia: “Tampoco estoy de acuerdo con criminalizar la protesta o criminalizar a los sectores más vulnerables de la sociedad. En todo caso revisemos qué responsabilidad nos cupo a cada uno para que esos sectores más vulnerables por ahí tengan que recurrir al robo. No todos los delincuentes salen del mismo sector social, aunque la pobreza por ahí conduce a la desesperación, que es mala consejera. Me parece que en el grado de violencia que están teniendo algunos delitos tiene mucha incidencia la droga”, agregó.
Entorno elegido
Por último fue consultada sobre el entorno de la gobernadora, y no le restó responsabilidad en el rumbo de la gestión. Por el contrario, dijo que “la gente que la rodea es decisión pura y exclusiva de ella. Yo digo que nada se decide sin que ella lo vea. No creo que se tomen decisiones que ella desconozca. Es evidente cuando habla que sabe el manejo de todo lo que pasa en la gestión, la verdad tiene respuesta para todo. La que gobierna es ella y la que se rodea de la gente que se rodea es ella. Nosotros seguimos siendo un sector que podría ser muy aprovechable, que durante 15 años hemos tenido buenas ideas y por ahí no han sido escuchadas”, lamentó.
Sobre el cambio del discurso de Ríos, aclaró que “el poder no cambia, simplemente el poder muestra lo que uno es. Uno decide en quién confiar y en quién no, y no le puedo decir a ella en quién confiar o no. A lo mejor si alguno de nuestro sector ocupara esos cargos, las decisiones serían diferentes, pero la que gobierna es ella”, reiteró.
La senadora negó que existan dos sectores marcados en el gobierno, puesto que el que integra “ha estado absolutamente desdibujado”, dijo.
“A nosotros nos hubiera gustado que nos aprovecharan más, tener una incidencia mayor en el gobierno. En todo caso respeto sus decisiones, respeto la gente de la que se rodea, y no quiere decir que yo hubiera elegido la misma gente para estar en ese lugar”, concluyó.
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