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USHUAIA.- El juicio oral y público comenzó el martes. Se trata del debate oral por la muerte de Belarmino Lázaro Mirifilio, asesinado en la madrugada del 20 de septiembre del año pasado en una casilla del barrio Colombo de Ushuaia, cuando en una reunión donde hubo drogas y alcohol fue torturado con saña y, una vez muerto, arrojado al arroyo Buena Esperanza.
Los dos detenidos desde la noche del crimen, Pérez Tecay de 36 años y Simón Gonzáles de 25, estuvieron en el debate. Solo declaró Gonzáles, aunque negó su culpabilidad en el crimen y acusó a uno de los testigos como el autor del crimen.
En tanto, Pérez Tecay, quien anteriormente se negó a declarar, pidió al Tribunal integrado por los jueves Magraner, García Arpón y Pagano Zabalía que lo dejaran hacerlo.
Patrocinado por Guillermo Echagüe dijo no recordar lo ocurrido esa noche, aunque sí recordaba los momentos previos. Dijo que se reunieron en una casa su dueño, un tal Pedro; la víctima; Simón Gonzáles y Jonatan Medina, testigo presencial. Almorzaron cerca de las 3 de la tarde y tomaron más de cuatro cajas de vino. Luego consumieron pastillas, entre estas "Alplax". Pérez Tecay, en su caso, explicó que a las pastillas las procesó "como se hace con la cocaína" y las aspir,. Y que tras ello se descompuso y perdió el conocimiento.
Luego fue el turno de la psiquiatra Martín, quien asistió en varias oportunidades a Pérez Tecay antes del homicidio. Dijo que el paciente no tiene patología psiquiátrica y que había recomendado un tratamiento ambulatorio por adicción a las drogas y el alcohol. Agregó que en principio Pérez Tecay se negaba a recibir ayuda, aunque luego y ante la posibilidad de interacción accedió y comenzó el tratamiento.
La doctora Martín admitió que entre los conceptos analizados se encuentra la conciencia por la criminalidad. "Siente dolor propio, pero no ajeno", "esto es una cuestión de personalidad, no de psicopatía", admitió la profesional de la salud mental.
Con esta declaración quedaría más complicada la situación del imputado, ya que se presume que desde la defensa la estrategia para llevarla adelante sería el hecho de la adicción a las drogas y el alcohol del imputado, aunque la psiquiatra calificó como "imputable" a su paciente.
En tanto, el próximo lunes por la mañana comenzarán los alegatos de las defensas de Gonzáles y Pérez Tecay, llevadas adelante por los defensores Gustavo Ariznabarreta y Guillermo Echagüe, y también hará lo propio la fiscal Karina Echazú.
Cabe recordar que la víctima fue sometida a golpes, patadas, quemaduras con una plancha y agua hirviendo, además de ser apuñalado, penetrado analmente con un palo, estrangulado, y finalmente arrojado al arroyo Buena Esperanza a pocos metros de la casilla donde ocurrió el crimen.
El testimonio más fuerte en la causa fue el de un testigo de solo 19 años, quien estuvo en la vivienda la noche del crimen y no dio aviso a la Policía porque temía por su vida, según declaró.
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